BENDICION E IMPOSICION
DE LA
SAGRADA MEDALLA
DE LA
B. VIRGEN MARIA INMACULADA

ORDÉN DE LA BENDICION E IMPOSICION
(Cuando un sacerdote bendice e impone las medallas)

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RITOS INICIALES

Congregado el pueblo, entra el sacerdote, mientras oporutnamente se canta un himno adecuado a esta celebracion.  Terminado el canto, el sacerdote dice: 

En el nombre del Padre y del Hijo, y del Espíritu Santo. 

Todos se santiguan con la señal de la cruz, y responden: 

Amén. 

Después el celebrante saluda a los presentes, diciendo: 

La gracia y la paz de parte de Dios, nuestro Padre,
de quien, por el hijo nacido de la Virgen,
proceden todos los bienes,
estén con vosotros. 

O tambien otras palabras adecuadas sacaadas principalmente de las Sagradas Escrituras. 

Todos responden: 

Y con tu espíritu. 

O de otra manera conveniente. 

A continuación el celebrante prepara a los presentes para celebrar el rito con estas palabras: 

Dios se sirve de signos humildes para manifestar su gran misericordia para con nosotros.  También el hombre con signos humildes manifiesta su agradecimiento, y expresa la volun­tad de servir a Dios y el compromiso de mantenerse fiel toda la vida a la Consagracion Bautismal. 

Esta Medalla, que se considera como la señal de ingreso en la Asociacion de la Bienaven­turada Virgen María Inmaculada, manifiesta una voluntad especial de participar del espiritu de la Asociación.  De este modo se renueva el compromiso como hijos de uno Padre y llenos del Spírito Santo, siguientes Jesucristo evangelizando a los pobres.  El es Hijo de Dios y hijo de la Virgen María Inmacolada, Madre de la Iglesia. 

LECTURA DE LA PALABRA DE DIOS

Después el lector o uno de los asistentes, o el mismo celebrante lee el texto de la Sagrada Escritura tomado principalmente de los que en el Leccionario se refieren a la Bienaventurada Virgen Maria.  Puede ser tambien oportuno escoger uno u otro texto de los que dicen bien con el espíritu de la Asociación.  Selecciones siguientes son de la Missa de la Bienaventurada Virgen María de la Sagrada Medalla. 

1. Apoc 11,19-12,1.5.14a.15-17:  «Apareció una figura portentosa en el cielo».  En aquellos días: Se abrió el Santuario de Dios en el cielo

2. Jn 2:1-11:  «Así en Caná de Galilea Jesús comenzó sus signos». En aquel tiempo:  Había una boda en Caná de Galilea

Después el celebrante dice una homilia, ilustrando el sentido de la celebración.

PRECES

Luego tiene lugar la plegaria común.  De las intercesiones que se proponen a continuación, el celebrante puede escoger las que parezcan más aptas, o añadir otras acomodadas a las circun­stancias especiales de los fieles o del momento. 

Ya que la Medalla de la Inmaculada Concepción se considera justamente como un signo excelente de nuestra devoción a la Virgen María, envoquemos al Señor, por intercesión de la bienaventurada Virgen, diciendo: 

R/. Haz, Señor, que por María nos unamos más íntimante a Cristo. 

Padre clementisímo, que por los méritos de la redención de tu Hijo Unigénito, preservaste a su Madre María, de toda mancha de pecado,

-       guárdanos limpios del pccado.  R/.

Tú que eligiste felizamente a María, obediente a tu palabra, para asociarla a la Redencion,

-       concede, a tu Iglesia que, por la intercesión de la bienaventurada Virgen,, reciba abun­dantamente los frutos de la Redención.  R/.

Tú que de manera admirable concediste a la Virgen María la plenitud de gracia, uniéndola estrechamente a Cristo tu Hijo,

-       concédenos sentirla continuamente como abogada de la gracia.  R/.

Tú que quisiste darnos en la Virgen María un modelo perfecto del seguimiento de Cristo,

-       haz que esforcemos con eficacia por convertir en vida nuestra los misterios de la sal­vación.  R/.

Tú que enseñaste a la Virgen María a guardar todos tus palabras en su corazón,

-       haz que, siguiendo su ejemplo, recibamos con fe las palabras de tu Hijo y las llevemos a la práctica.  R/.

Tú que enviaste el Espíritu Santo a tus Apóstoles, mientras oraban con María, la Madre de Jesús,

-       concedenos que, perseverando in la oración, no sólo vivamos según el Espíritu, sino que obremos también sugún el Espíritu.  R/

Padre nuestro…

ORACION  DE LA BENDICION

El celebrante añade entonces con las manos extendidas: 

Dios omniponte y misericordioso,
que mediante las diversas apariciones de María Inmaculada,
has realizado siempre in nuestro mundo
cosas maravillosas para la salvacion de los hombres: 
concede, benigno, tu ben + dición a esta imagen (estas imágines) de la Medalla,
a fin de quienes la(s) honren con piedad y la(s) lleven con devoción, 
experimenten su protección y consigan tu misericordia.  

R/.   Amen.

IMPOSICION DE LA MEDALLA

Entonces el celebrante impone la medalla a los candidatos, pronunciando estas palabras: 

A uno

Recibe esta santa Medalla,
llévala fielmente
y hónrala con digna veneración,
para que
la Inmaculada Señora de los cielos
te protega, te difienda,
y renovando los milagros de su piedad,
te alcance misericordiosamente
lo que pides a Dios,
a fin de que en vida y en muerte
descances felizamente
en sus brazos maternales.  

R/. Amen. 

A muchos

Reciben esta santa Medalla,
llévanla fielmente
y hónranla con digna veneración,
para que
la Inmaculada Señora de los cielos
os protega, os difienda,
y renovando los milagros de su piedad,
os alcance misericordiosamente
lo que pideis a Dios,
a fin de que en vida y en muerte
descanceis felizamente
en sus brazos maternales.  

R/. Amen. 

Si es oportuno, el celebrante pronuncia en voz alta una sola vez para todos la fórmula de la imposición.  Todos responden a uno tiempo: Amen, y se acercan al celebrante a recibir la medalla. 

El celebrante asperja a todos con agua bendita, sin decir nada. 

CONCLUSION DEL RITO

El sacerdote concluye el rito, diciendo: 

Oh Dios, que por la inmaculada Virgen María,
asociada de manera inefable a su Hijo,
te dignas alegrarnos con la abundancia de tu bondad,
concedenos propicio,
que, acogiéndonos a su amparo maternal,
no nos falte nunca tu piedad providente,
y sirvamos con fe libre al misterio de la redención. 

Por Cristo nuestro Señor. 

R/.   Amen. 

El rito termina laudablemente con un canto apropiado. 


ORDÉN MAS BREVE DE LA BENDICION DE LA MEDALLA

ORACION DE LA BENDICION

El celebrante añade entonces con las manos extendidas: 

Dios omniponte y misericordioso,
que mediante las diversas aparaiciones de María Inmaculada,
has realizado siempre in nuestro mundo
cosas maravillosas para la salvacion de los hombres: 
concede, benigno, tu ben + dición a esta imagen (estas imágines) de la Medalla,
a fin de quienes la(s) honren con piedad y la(s) lleven con devoción, 
experimenten su protección y consigan tu misericordia. 

R/.   Amen. 

Puede asperja las medallas con agua bendita. 


ORDÉN DE LA IMPOSICION DE LA MEDALLA

(Cuando un laico delegado impone las medallas ya bendecidas)

RITOS INICIALES

Congregado el pueblo, oporutnamente se canta un himno adecuado a esta celebracion.  Termi­nado el canto, el presidente dice: 

En el nombre del Padre y del Hijo, y del Espíritu Santo. 

Todos se santiguan con la señal de la cruz, y responden: 

Amén. 

Después el presidente saluda a los presentes, diciendo: 

La gracia y la paz de parte de Dios, nuestro Padre,
de quien, por el hijo nacido de la Virgen,
proceden todos los bienes,
estén con vosotros. 

O tambien otras palabras adecuadas sacaadas principalmente de las Sagradas Escrituras. 

Todos responden: 

Y con tu espíritu. 

O de otra manera conveniente. 

A continuación el presidente prepara a los presentes para celebrar el rito con estas palabras: 

Dios se sirve de signos humildes para manifestar su gran misericordia para con nosotros.  También el hombre con signos humildes manifiesta su agradecimiento, y expresa la volun­tad de servir a Dios y el compromiso de mantenerse fiel toda la vida a la Consagracion Bautismal. 

Esta Medalla, que se considera como la señal de ingreso en la Asociacion de la Bienaven­turada Virgen María Inmaculada, manifiesta una voluntad especial de participar del espiritu de la Asociación.  De este modo se renueva el compromiso como hijos de uno Padre y llenos del Spírito Santo, siguientes Jesucristo evangelizando a los pobres.  El es Hijo de Dios y hijo de la Virgen María Inmacolada, Madre de la Iglesia. 

LECTURA DE LA PALABRA DE DIOS

Después el lector o uno de los asistentes, o el mismo presidente lee el texto de la Sagrada Escritura tomado principalmente de los que en el Leccionario se refieren a la Bienaventurada Virgen Maria.  Puede ser tambien oportuno escoger uno u otro texto de los que dicen bien con el espíritu de la Asociación.  Selecciones siguientes son de la Missa de la Bienaventurada Virgen María de la Sagrada Medalla. 

1. Apoc 11,19-12,1.5.14a.15-17:  «Apareció una figura portentosa en el cielo».  En aquellos días: Se abrió el Santuario de Dios en el cielo

2. Jn 2:1-11:  «Así en Caná de Galilea Jesús comenzó sus signos». En aquel tiempo:  Había una boda en Caná de Galilea

PRECES

Luego tiene lugar la plegaria común.  De las intercesiones que se proponen a continuación, el presidente puede escoger las que parezcan más aptas, o añadir otras acomodadas a las circun­stancias especiales de los fieles o del momento. 

Ya que la Medalla de la Inmaculada Concepción se considera justamente como un signo excelente de nuestra devoción a la Virgen María, envoquemos al Señor, por intercesión de la bienaventurada Virgen, diciendo: 

R/. Haz, Señor, que por María nos unamos más íntimante a Cristo. 

Padre clementisímo, que por los méritos de la redención de tu Hijo Unigénito, preservaste a su Madre María, de toda mancha de pecado,

-       guárdanos limpios del pccado.  R/.

Tú que eligiste felizamente a María, obediente a tu palabra, para asociarla a la Redencion,

-       concede, a tu Iglesia que, por la intercesión de la bienaventurada Virgen,, reciba abun­dantamente los frutos de la Redención.  R/.

Tú que de manera admirable concediste a la Virgen María la plenitud de gracia, uniéndola estrechamente a Cristo tu Hijo,

-       concédenos sentirla continuamente como abogada de la gracia.  R/.

Tú que quisiste darnos en la Virgen María un modelo perfecto del seguimiento de Cristo,

-       haz que esforcemos con eficacia por convertir en vida nuestra los misterios de la sal­vación.  R/.

Tú que enseñaste a la Virgen María a guardar todos tus palabras en su corazón,

-       haz que, siguiendo su ejemplo, recibamos con fe las palabras de tu Hijo y las llevemos a la práctica.  R/.

Tú que enviaste el Espíritu Santo a tus Apóstoles, mientras oraban con María, la Madre de Jesús,

-       concedenos que, perseverando in la oración, no sólo vivamos según el Espíritu, sino que obremos también sugún el Espíritu.  R/

Padre nuestro…

IMPOSICION DE LA MEDALLA

Entonces el presidente impone la medalla a los candidatos, pronunciando estas palabras: 

A uno

Recibe esta santa Medalla,
llévala fielmente
y hónrala con digna veneración,
para que
la Inmaculada Señora de los cielos
te protega, te difienda,
y renovando los milagros de su piedad,
te alcance misericordiosamente
lo que pides a Dios,

A muchos

Reciben esta santa Medalla,
llévanla fielmente
y hónranla con digna veneración,
para que
la Inmaculada Señora de los cielos
os protega, os difienda,
y renovando los milagros de su piedad,
os alcance misericordiosamente
lo que pideis a Dios,

a fin de que en vida y en muerte
descances felizamente
en sus brazos maternales.  

R/. Amen. 

a fin de que en vida y en muerte
descanceis felizamente
en sus brazos maternales.  

R/. Amen. 

Si es oportuno, el presidente pronuncia en voz alta una sola vez para todos la fórmula de la imposición.  Todos responden a uno tiempo: Amen, y se acercan al presidente a recibir la medalla. 

El presidente asperja a todos con agua bendita, sin decir nada. 

CONCLUSION DEL RITO

El presidente concluye el rito, diciendo: 

Oh Dios, que por la inmaculada Virgen María,
asociada de manera inefable a su Hijo,
te dignas alegrarnos con la abundancia de tu bondad,
concedenos propicio,
que, acogiéndonos a su amparo maternal,
no nos falte nunca tu piedad providente,
y sirvamos con fe libre al misterio de la redención. 

Por Cristo nuestro Señor. 

R/.   Amen. 

El rito termina laudablemente con un canto apropiado. 

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